Colpensiones enfrenta una presión presupuestal para cerrar 2026. La ministra del Trabajo, Natalia López, advirtió que se necesitan cerca de $5 billones adicionales para garantizar el pago de las mesadas correspondientes a noviembre y diciembre. El Gobierno asegura que trabaja con el Ministerio de Hacienda para encontrar los recursos y evitar cualquier retraso a los pensionados.
La alerta fue conocida en medio de las discusiones presupuestales del Gobierno. Según la ministra, Colpensiones requiere alrededor de $58 billones durante 2026 para atender sus obligaciones, pero existe un faltante específico de unos $5 billones para las mesadas de los dos últimos meses del año.
La situación ha generado preocupación porque se trata de recursos destinados a millones de pensionados que dependen de sus mesadas para cubrir sus gastos cotidianos. La ministra señaló que actualmente se buscan alternativas junto con Hacienda para garantizar el pago oportuno.
¿Por qué apareció el faltante?
Una de las explicaciones planteadas por Asofondos apunta al fuerte incremento del salario mínimo durante 2026. Según su presidente, Andrés Velasco, las cuentas presupuestales inicialmente se construyeron con un aumento cercano al 7,5 %, mientras que el incremento finalmente decretado fue del 23,7 %. Debido a que una proporción importante de las pensiones de Colpensiones está vinculada al salario mínimo, el costo de las mesadas aumentó por encima de lo inicialmente calculado.
Asofondos estima que las pensiones de Colpensiones demandarían cerca de $40 billones de recursos de la Nación en 2026, unos $5 billones más que lo contemplado inicialmente. Esta cifra corresponde a una estimación del gremio y no debe confundirse con el faltante de $5 billones anunciado por la ministra para noviembre y diciembre.
Una señal de presión sobre las finanzas públicas
El problema de fondo va más allá del pago de dos meses.
Colombia atraviesa una discusión fiscal marcada por mayores necesidades de gasto, deuda y compromisos presupuestales. Que una entidad como Colpensiones necesite recursos adicionales para cerrar el año vuelve a poner sobre la mesa la dificultad de hacer coincidir las proyecciones presupuestales con los costos reales del sistema.
Al mismo tiempo, es importante evitar una interpretación equivocada: la existencia de un faltante presupuestal no significa que los pensionados hayan dejado de tener garantizado su derecho a recibir la mesada. Lo que existe, según las declaraciones oficiales, es una necesidad de conseguir recursos adicionales para cubrir esas obligaciones.
La pregunta que queda abierta
El Gobierno deberá definir de dónde saldrán esos $5 billones y cómo se incorporarán a las cuentas públicas sin aumentar aún más las presiones fiscales.
Porque detrás de una cifra de cinco billones no hay solamente una discusión contable.
Hay millones de pensionados esperando que el dinero llegue a tiempo y un Estado obligado a demostrar que puede cumplir sus compromisos sin trasladar el problema hacia los próximos meses.